La empresaria catamarqueña Florencia Sosa celebró la aprobación del RIGI para el proyecto Vicuña y la calificó como una señal positiva para el futuro de la minería argentina.
«Es una muy buena noticia, claro que sí. La aprobación permitirá acelerar uno de los emprendimientos mineros más ambiciosos del país y constituye un hecho histórico. Pero me pregunto: después de décadas de minería en nuestro Norte, ¿cuándo esa riqueza se traduce en prosperidad visible para la gente?»
Según Sosa, el anuncio trasciende a la provincia de San Juan y abre una discusión más amplia que la interpela como catamarqueña.
«Estamos hablando de un proyecto con capacidad de transformar la minería argentina por su escala, por el empleo que puede generar y por el movimiento económico que implica. Pero mi reflexión va más allá.
Creo que tenemos la obligación de hacernos una pregunta incómoda. Si hablamos de inversiones multimillonarias, de recursos estratégicos y de oportunidades históricas, ¿dónde está hoy esa transformación en la vida cotidiana de nuestra gente? ¿Cuándo llega? ¿Cómo se ve en las calles, en los comercios, en las PyMEs, en las oportunidades para nuestros jóvenes y nuestras familias?
Después de décadas de actividad minera, los norteños tenemos derecho a exigir más que anuncios. Porque el verdadero éxito de una inversión no se mide solamente por los montos comprometidos ni por los comunicados oficiales. Se mide por su capacidad de generar movilidad social, empleo de calidad, proveedores locales que crezcan e infraestructura que permanezca en las provincias mucho después de que los titulares desaparezcan.»
«No alcanza con que la minería sea un buen negocio. Tiene que convertirse en una buena noticia para los norteños. Durante años escuchamos cifras extraordinarias sobre los recursos que tenemos. Sin embargo, cuando uno recorre nuestras ciudades y comunidades, todavía se pregunta dónde está esa transformación.»
La riqueza geológica, por sí sola, no garantiza desarrollo. El desafío pendiente sigue siendo transformar recursos en progreso visible.»
Finalmente, Sosa planteó el desafío que enfrenta el país de cara a los próximos años.
«San Juan hoy ocupa la portada. Es una gran señal de confianza y una noticia que celebro. La pregunta ahora es si seremos capaces de convertir esas inversiones en progreso visible y real para nuestras sociedades.
Defender resultados y progreso concreto no debería ser una bandera de derecha ni de izquierda. Debería ser una condición básica para cualquier estrategia de desarrollo. Los miles de millones de dólares anunciados solo tendrán verdadero sentido si se convierten en oportunidades, desarrollo y crecimiento para nuestras economías regionales.»
