Hace no tanto tiempo, hubiera resultado impensado que un encuentro de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham) trascendiera el ámbito corporativo para convertirse en tema de conversación. Hoy, en cambio, lo que allí se discute marca la agenda económica y también cultural.
Mucho se habló sobre inversiones y sustentabilidad en el AmCham Summit del 14 de abril, que reunió en Buenos Aires a líderes del sector privado, autoridades del Gobierno y referentes del tercer sector para debatir los desafíos y oportunidades de la Argentina en su camino hacia un desarrollo sostenido.
El lema de la edición 2026, “Una Argentina federal en desarrollo”, pone en evidencia una realidad cada vez más presente: el crecimiento del país se proyecta desde sus provincias, impulsado por sectores estratégicos como la minería, la energía y la agroindustria.
Mirada global
En ese contexto, la empresaria catamarqueña Florencia Sosa destacó la relevancia del momento que atraviesa su provincia: “Que la mirada global esté hoy puesta en nosotros -el interior- es de una importancia histórica. Lo vivo con orgullo, pero también con un fuerte sentido de responsabilidad”.
Su participación en espacios internacionales también refuerza esa mirada. Recientemente, formó parte de Argentina Week, donde fue una de las pocas mujeres del ámbito privado representando al país, y especialmente a Catamarca, en un entorno de alto nivel con foco en inversión y desarrollo.
Reservas probadas
“Casi el 90% de las exportaciones de Catamarca provienen actualmente de la minería. Contamos con yacimientos con reservas probadas de distintos minerales, y en litio ya tenemos operaciones en producción y exportación”, señaló.
En esa línea, remarcó la importancia de acompañar este proceso con una visión de desarrollo más amplia: “Es fundamental que, junto con la puesta en valor de los recursos, se impulse toda la cadena de valor. Esto implica generar empleo, fortalecer proveedores locales y construir un legado real en infraestructura y oportunidades para la gente”.
“Siento una urgencia genuina de ver ese impacto en la economía real, en el día a día de las personas. El desafío es que este momento se traduzca en crecimiento concreto para Catamarca y para el interior del país”, agregó.
Más allá del extractivismo
Para Sosa, el debate ya no pasa solamente por discutir el potencial del país para atraer inversiones, sino por cómo capitalizarlo estratégicamente: “Hoy la Argentina está en el radar global, especialmente en el contexto de la transición energética. La verdadera discusión es cómo hacemos para que esa oportunidad se transforme en desarrollo sostenible y en valor agregado para nuestras economías regionales”.
“Esto trasciende la actividad extractiva. Lo importante es lo que queda: empleo, comunidades, empresas locales fortalecidas, desarrollo. Ahí es donde realmente se mide el impacto”, sostuvo.
Al respecto, Florencia Sosa destacó que, de la mano de la puesta en valor de los yacimientos, se generan oportunidades de transformación que dejan un verdadero legado en infraestructura y empleos.
El desarrollo minero, dice la empresaria, genera impactos positivos perdurables en el tiempo, que trascienden la coyuntura contextual, convierten y desarrollan zonas remotas generando oportunidades a futuro para los habitantes del interior profundo de las provincias.
Sobre el evento
Sobre el evento, destacó el nivel de participación y el interés creciente que genera el país en los principales foros internacionales. En ese marco, reafirmó su visión: la minería debe ser entendida no solo como una actividad productiva, sino como parte de un ecosistema más amplio que impulse y exija resultados en crecimiento, innovación y desarrollo federal.
