La presencia del presidente en la Exposición Rural no pasó inadvertida. Tras llegar de Brasil donde dijo de todo al presidente Lula, generando un conflicto diplomático, se llevó los aplausos de una buena parte del campo cuando les prometió que les iba a sacar las retenciones con el crecimiento de la energía y la minería
“Las retenciones son una aberración que nunca debió haber existido. Entendemos que eliminarlas es una obsesión para nuestro Gobierno y hemos dado muchos avances en esa dirección. Sin embargo, no le sirve a nadie que las eliminemos para sacar rédito político en las elecciones y después el modelo reviente, como ha pasado en otros gobiernos”, sostuvo Milei durante un discurso de casi 40 minutos en la inauguración oficial de la 138° Exposición Rural de Palermo.
En ese sentido, el Presidente remarcó que “eliminar las retenciones es una prioridad” y aseguró que la estrategia oficial es hacerlo de manera sostenible.
“El crecimiento de la producción energética y minera permitirá generar los recursos necesarios para seguir reduciendo impuestos hasta eliminarlos por completo”, afirmó.
Las palabras de Milei llegaron inmediatamente después del discurso de Nicolás Pino, quien reclamó que las retenciones “dejen de existir por ley y para siempre” y recordó que desde 2002 el Estado recaudó unos 215.000 millones de dólares mediante ese tributo.
Durante su intervención, Milei definió a los productores agropecuarios como “héroes” y sostuvo que el país atraviesa un cambio de paradigma.
“Se viene un campo radicalmente distinto al que conocimos”, afirmó al iniciar su discurso, donde repasó las medidas adoptadas por su gestión desde 2024 para favorecer al sector.
El mandatario cuestionó duramente las políticas aplicadas durante las últimas décadas y aseguró que el agro fue “castigado con impuestos, cepos, cupos y precios máximos”.
“Convirtieron al sector más pujante del país en el pagador de última instancia de la Argentina. Esa oscura página la estamos dando vuelta para siempre”, sostuvo.
También defendió el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno y afirmó que se le quitó “al campo una por una las capas de estatismo que le habían puesto durante años”.
