Una minera estatal catamarqueña produce oro y plata, genera más de 600 puestos de trabajo, genera superávit y distribuye utilidades de su producción, en una clara demostración que, con una buena administración y una política de estado sostenible, la minería pública es posible de realizar.
Se trata de YMAD, empresa propiedad del estado catamarqueño y la Universidad Nacional de Tucumán, la cual produce oro y plata en su mina Farallón Negro, ubicada en el departamento Belén.
Farallón Negro es una mina subterránea que opera desde la década del 70 y mediante el proceso de lixiviación produce oro y plata equivalentes.
Durante décadas, los números de la minera fueron deficitarios y ahora, por medio de la actual administración, sus balances son positivos.
Farallón produce unos 60 kilogramos de oro y plata equivalentes al mes, últimamente logró extender su vida útil 13 años más, mientras sigue explorando.
Mano de obra local
La mina e YMAD generan más de 600 puestos de trabajo, de los cuales en la actualidad más del 93% son para catamarqueños y 8 de cada 10 de sus empleados pertenecen al área de impacto primaria de la mina, o sea de localidades cercanas al punto de producción.
La empresa es actualmente presidida por Fernando Jalil, quien en declaraciones al programa televisivo Minería Federal aseguró que «Estamos convencidos de que el desarrollo producido por la minería tiene que quedar en Catamarca, tanto en el recurso humano como en los proveedores”.
El funcionario destacó que la empresa también prioriza la contratación de firmas locales para la prestación de servicios, fortaleciendo el entramado productivo provincial y generando nuevas oportunidades económicas vinculadas a la actividad minera.
Profesionalización de RRHH
Junto con la generación de empleo, YMAD impulsa un proceso de profesionalización de sus recursos humanos.
En ese sentido, Jalil resaltó que por primera vez la superintendencia de mina está a cargo de un profesional oriundo de Belén, una situación que refleja el crecimiento de los cuadros técnicos locales dentro de la empresa.
Asimismo, recordó que cuando asumió la conducción de la compañía, distintas áreas estratégicas estaban ocupadas por profesionales de otras provincias y que desde entonces se trabaja para fortalecer la participación de recursos humanos catamarqueños en puestos de responsabilidad. También, la consolidación económica e institucional alcanzada en los últimos años permite hoy a la compañía distribuir utilidades, sostener inversiones y fortalecer su aporte al desarrollo de las comunidades catamarqueñas
