Ya se acerca a los US$30 mil y acumula una suba de más del 73% en 2026
Después de casi dos años marcados por la incertidumbre y la fuerte caída de los precios internacionales, el mercado del litio comienza a mostrar señales concretas de recuperación. Los últimos valores publicados para el carbonato de litio grado batería en China reflejan un escenario muy distinto al que atravesó la industria entre 2024 y 2025, cuando el desplome del mineral llegó a poner en pausa inversiones millonarias, frenar exploraciones y obligar a las compañías a revisar sus planes de expansión.
De acuerdo con los datos difundidos este 12 de mayo por Lithium Price Bot, el carbonato de litio 99,5% mínimo en el mercado spot chino alcanzó los US$29.362 por tonelada, registrando una suba diaria del 2,43% y acumulando un incremento del 73,68% en lo que va del año. En paralelo, el concentrado de espodumena al 6% CIF China se ubicó en US$2.870 por tonelada, con una mejora interanual acumulada del 85,40%.
La recuperación no pasa desapercibida para una industria que hace apenas meses atravesaba uno de sus momentos más complejos cuando el precio del litio llegó a tocar niveles inferiores a los US$8.000 por tonelada, una cifra que encendió alarmas en todo el sector minero global. El derrumbe respondió principalmente a una combinación de sobreoferta internacional, desaceleración de la demanda en algunos mercados y ajustes en la cadena de vehículos eléctricos, lo que provocó un freno abrupto en numerosos proyectos, especialmente aquellos en etapas iniciales o con costos operativos más elevados.
En Argentina, una de las regiones más afectadas fue el denominado “Triángulo del Litio”, donde varias iniciativas optaron por ralentizar inversiones, postergar ampliaciones o directamente suspender avances hasta que el mercado mostrara signos de estabilidad. Provincias como Salta, Jujuy y Catamarca sintieron el impacto de esa desaceleración, no sólo por el efecto sobre las compañías mineras, sino también por la cadena de proveedores, contratistas, transporte, construcción y empleo vinculado a la actividad.
Sin embargo, el nuevo escenario de precios vuelve a cambiar las expectativas sobre todo para Salta. Para los analistas del sector, la recuperación del litio podría transformarse en el punto de inflexión que necesitaba la industria para retomar proyectos que habían quedado congelados. Un valor cercano a los US$30.000 por tonelada vuelve a mejorar significativamente la rentabilidad de muchos emprendimientos y devuelve competitividad a operaciones que, con precios deprimidos, habían quedado fuera de escala económica.
El repunte también renueva el interés de los inversores internacionales sobre Salta, una provincia que continúa siendo uno de los principales destinos para el desarrollo de nuevos proyectos de litio a nivel global gracias a la calidad de sus salares y al enorme potencial geológico aún sin explotar. En la provincia particularmente, donde existen decenas de iniciativas en distintas etapas de desarrollo, el cambio de tendencia podría traducirse en una reactivación de obras, mayor demanda de servicios y nuevas oportunidades para proveedores locales.
Aunque el mercado todavía mantiene cierta volatilidad y las empresas continúan monitoreando la evolución de la demanda mundial de baterías y electromovilidad, el actual rebote de los precios empieza a devolver optimismo a una industria estratégica para la transición energética global. Tras meses de cautela, el litio vuelve a posicionarse como uno de los minerales más observados por el mercado internacional, y su recuperación podría marcar el inicio de una nueva etapa de crecimiento para la minería argentina.
Actualmente, Argentina es el cuarto productor mundial de “carbonato de litio equivalente” (LCE), producto y métrica con que se mide la producción mundial de este mineral, el tercero más liviano de la naturaleza, pero de alta densidad energética, lo que lo convirtió en uno de los “minerales críticos” de la “transición” hacia una economía menos dependiente de los hidrocarburos.
