Los trabajadores de YMAD en la mina Farallón Negro, ubicada en Catamarca, cerraron una nueva recomposición salarial que vuelve a posicionar a la operación catamarqueña como referencia dentro de la minería argentina.
El acuerdo, alcanzado junto a AOMA Seccional Catamarca, establece un incremento del 26% en tres tramos, con aplicación entre junio y diciembre de 2026.
Recomposición acumulada
El nuevo entendimiento se suma al acuerdo alcanzado meses atrás, cuando los trabajadores ya habían logrado una mejora del 18% durante el primer cuatrimestre del año, consolidando así una recomposición acumulada que mantiene los salarios de Farallón Negro por encima de la inflación y muy por encima de la media que hoy exhibe gran parte del sector.
Vuelve a destacarse
En un contexto donde muchas negociaciones mineras aún buscan apenas acompañar el ritmo inflacionario o cerrar revisiones parciales de corto alcance, el caso de Farallón Negro vuelve a destacarse por la magnitud y continuidad de su política salarial.
Con este esquema, Farallón Negro, una mina estatal subterránea que produce oro y plata, no solo logra sostener el poder adquisitivo de sus trabajadores, sino que amplía la diferencia respecto a otros proyectos metalíferos y de litio, donde muchas negociaciones todavía buscan empatar la inflación o cerrar revisiones de corto plazo con porcentajes considerablemente menores.
La mejor del 2026
Dentro del sector, el acuerdo ya es leído como la mejor paritaria minera de la Argentina en 2026, no solo por el porcentaje alcanzado, sino también por la continuidad de una política salarial que viene mostrando resultados concretos y sostenidos.
AOMA
En ese escenario, el rol de AOMA Seccional Catamarca vuelve a destacarse, consolidando una estructura sindical con fuerte presencia territorial y una representación que distintos actores de la industria destacan por su capacidad de negociación, conocimiento de la actividad y cercanía con la realidad de los trabajadores.
Resultados concretos
Lejos de limitar su protagonismo a escenarios de conflicto, la seccional catamarqueña ha logrado construir un perfil gremial respaldado por resultados concretos, manteniendo una agenda activa no solo en materia salarial, sino también en seguridad, condiciones laborales y defensa integral de los trabajadores mineros.
Con este nuevo cierre, Farallón Negro vuelve a marcar el ritmo de las paritarias mineras del país y reafirma un modelo de negociación que hoy aparece como uno de los más sólidos y competitivos de toda la industria nacional.
